Jesús capacita a los que llama

27 Mar 2024

Cuando tenía 15 años, Susana era catequista de Primera Comunión en la parroquia de Urda (Toledo), su pueblo natal. Cantaba en el coro, estudiaba Gestión Administrativa, salía con su grupo de amigos como cualquier otro joven de su edad… Tenía todo lo que necesitaba, pero notaba que le faltaba algo.

“Sentí en mi interior que para ser feliz no necesitaba sucedáneos; y me di cuenta de que debía entregarme a los más necesitados”.

La Hna. Susana García del Álamo es, desde hace 36 años, carmelita de San José, una congregación dedicada al cuidado de enfermos, ancianos y niños. Actualmente es superiora general y miembro de la junta de la URC.

¿Por qué se decidió por la comunidad de Carmelitas de San José?

El testimoni de les germanes que hi havia al poble va ser decisiu per a qüestionar-me per què jo no podia ser com elles, que dedicaven la seva vida a estar amb nens, joves, matrimonis, visitaven ancians i malalts. Per a mi, anar amb elles era sentir-me realitzada i feliç. El que em va atraure d’elles va ser l’alegria, la seva generositat, la seva proximitat, que m’obrissin les portes i que em fessin sentir a casa des del primer moment.

¿Cómo vive el día a día?

Aparte de las tareas de la responsabilidad que me han confiado mis hermanas, acompaño un grupo de revisión de vida de ACO, colaboro con la URC, formo un grupo de acompañantes, el ritmo de la vida de comunidad … Antes daba clase en una de nuestras escuelas y acompañaba a grupos de jóvenes.

¿Qué le diría a una persona que está valorando dar el paso a entrar en la vida religiosa?

Que escuche en el silencio de su corazón lo que Jesús le pide, le ofrece y le regala; que se abra al Espíritu para que actúe y, sobre todo, que no tenga miedo, porque cuando Él se fija en alguien le da fuerza para responderle. Que se aventure a vivir en plenitud su vida desde Él, con Él y para Él y los demás.

Òscar Bardají i Martín