La verdadera felicidad

13 Feb 2024

La alegría de ser sacerdote

Mn. Josep Vives lleva más de 40 años al servicio de la catedral de Barcelona, de la cual es canónigo y arcipreste–responsable del culto y la pastoral-. En todo este tiempo, lo que le hace más feliz es “poder estar al servicio de Jesucristo y, con Él, al servicio de las personas que acuden a la Catedral”. “Me hace feliz que todo el mundo se sienta acogido y amado–añade-. Y en la atención pastoral, escuchar y ayudar; también celebrar la fe, principalmente la Eucaristía, con los hermanos canónigos y los fieles venidos de todo la Archidiócesis y otros lugares”

“Me hace feliz que todo el mundo se sienta acogido y amado»

¿Por qué se hizo sacerdote?


Cada vocación al sacerdocio tiene una historia personal. En mi caso, ya de muy pequeño, decía que quería ser sacerdote. Este deseo venía, con seguridad, de Dios mismo, sin que yo me diera cuenta. Me ayudó mucho a descubrirlo el hecho de tener unos padres y una familia muy cristiana. Recuerdo, por ejemplo, que cada domingo íbamos todos juntos a la misa de la parroquia. Y cada día, al atardecer, rezábamos juntos el rosario.

¿Cómo se puede ayudar a hacer despertar una vocación?

Dios se vale de muchas maneras. Una de muy importante es el atractivo que tiene el testimonio de una vida auténticamente sacerdotal, vivida con humildad y sencillez, irradiando la alegría de ser sacerdote. Se puede ayudar, también, invitando los jóvenes a hacerse esta pregunta: ¿Jesús, que quieres de mí? Y todavía, preguntando directamente a un joven o a un chico: ¿No has pensado nunca si Dios te llama al sacerdocio?

¿Para ser un buen presbítero hay que vivir y disfrutar la liturgia?

Sabemos que la liturgia es la cima y la fuente de la vida de la Iglesia. Doy gracias a Dios porque muchas veces he tenido el gozo de acompañar los seminaristas para preparar con ellos diversas celebraciones en nuestra Catedral, particularmente el Triduo Pascual. Siempre hemos ensayado con ilusión, conscientes del don que en cada celebración Cristo nos ofrece de encontrarnos con Él y de implicarnos con Él.

Òscar Bardají i Martín