La vocación

¿Qué es la vocación?

Es la llamada fundamental e innata que Dios hace a todos sin excepción al amor, a la santidad, a parecernos a Él. Porque el ser humano fue creado por amor a imagen y semejanza de Dios (Gn 1,2), que es Amor (1Jn 4,16) y es llamado al amor.

«Nos ha elegido en él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor; eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad.»

En este marco, Dios piensa en cada persona desde toda la eternidad y crea a cada una de una manera única e irrepetible, con unos dones y una misión específica que le realiza plenamente.

«Antes de formarte en el vientre, te elegí; antes de que salieras del seno materno, te consagré.»

Cada creyente debe discernir su propio camino para sacar a la luz lo mejor de sí descartando todo aquello que no ha sido pensado para él.

«El Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad para la cual fuimos creados. Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada.»

Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió:

«para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor»

A esta llamada de Dios es necesaria la respuesta libre del hombre. Así, la vocación es un misterio de amor entre Dios que llama al hombre con amor y un hombre que responde libremente y por amor.

Si no quieres sufrir no ames, pero si no amas ¿para qué quieres vivir?

¿Cómo puedo descubrir mi vocación?

La vocación puede ser a la vida sacerdotal, a la vida consagrada o a la vida laical. Cada una de ellas se puede dar en distintas formas dentro de una enorme variedad de carismas o espiritualidades. Así existen una multitud inmensa de caminos de tal manera que cada uno tiene el suyo particular. Éste encaja de modo admirable con la manera de ser de la persona, es el encuentro con la verdad sobre uno mismo y es lo que da sentido a su vida.

No existe un método matemático para descubrir la vocación, en este descubrimiento la libertad y la madurez juegan un papel importante. A continuación daremos unas recomendaciones que te pueden ayudar a avanzar en este discernimiento:

Vocación sacerdotal

Vida consagrada

Vida laical