Consagrada

Vida consagrada

¿Qué es la vida consagrada?

La vida consagrada es un estado de vida reconocido por la Iglesia; una respuesta libre a una llamada particular de Cristo, mediante la cual los consagrados se dedican totalmente a Dios y tienden a la perfección de la caridad, bajo la moción del Espíritu Santo. Esta consagración se caracteriza por la práctica de los consejos evangélicos. (Compendio, 192)

Así, la vida consagrada es un don de Dios a su Iglesia enraizado en los ejemplos y enseñanzas de Cristo. Es vivir los llamados «consejos evangélicos» predicados por Cristo en el Evangelio.

¿Cuáles son los consejos evangélicos?

Los consejos evangélicos son: la pobreza, la castidad y la obediencia. Todos los católicos están llamados a vivir estos tres consejos pero los que eligen vivir la vida consagrada hacen unos votos ante Dios para vivirlos.

Mediante la profesión de los consejos evangélicos la persona consagrada no solo hace de Cristo el centro de la propia vida, sino que se preocupa de reproducir en sí mismo, en cuanto es posible, aquella forma de vida que escogió el Hijo de Dios al venir al mundo. (San Juan Pablo II, Vita Consecrata 16).

Así los consejos contribuyen mucho a la purificación del corazón y a la libertad espiritual, estimulan continuamente el fervor de la caridad y, sobre todo, como demuestra el ejemplo de tantos santos fundadores, son capaces de asemejar más al cristiano a la vida virginal y pobre que- Cristo Señor escogió para sí y que abrazó su Madre, la Virgen.

La vivencia de estos tres votos expresan su consagración total a Dios y son un medio para servir con total disponibilidad: 

¿Qué aporta la vida consagrada?

A través de la vida consagrada los rasgos característicos de Jesús —virgen, pobre y obediente— son mostrados permanentemente en medio del mundo, y la mirada de la humanidad es atraída hacia el misterio del Reino de Dios que actúa y que espera su plena realización en el cielo. 

Dentro de la vida consagrada hay muchas familias de religiosos y religiosas y espiritualidades. Si piensas que Dios te llama a esta vida busca alguna persona de vida consagrada que te pueda orientar. También nos puedes contactar a través del mail: vocacions@arqbcn.cat

Con la profesión de los consejos evangélicos a lo largo de los siglos nunca han faltado hombres y mujeres que, dóciles a la llamada del Padre y a la moción del Espíritu, han elegido este camino de especial seguimiento de Cristo, para dedicarse a Él con corazón « indiviso » (cf. 1 Co 7, 34). También ellos, como los Apóstoles, han dejado todo para estar con Él y ponerse, como Él, al servicio de Dios y de los hermanos. De este modo han contribuido a manifestar el misterio y la misión de la Iglesia con los múltiples carismas de vida espiritual y apostólica que les distribuía el Espíritu Santo, y por ello han cooperado también a renovar la sociedad.

Algunos aspectos significativos de la vida consagrada: