Planes de Dios

28 Feb 2024

Mn. Alberto Para se licenció en Derecho en 1998 y ejerció de abogado hasta que ingresó en la Congregación de los Sagrados Corazones, en 2009, donde permaneció hasta 2017. En 2019 recibió la ordenación sacerdotal y actualmente es párroco de las parroquias de San Francisco de Asís y Patriarca Abraham, y director del Secretariado Diocesano de Catequesis de Barcelona. Mn. Alberto, que anima a todos a hacer catequesis —porque la formación «alimenta nuestra vida de fe»—, anima a dar el paso a los jóvenes que estén valorando entrar en el Seminario.

¿Cómo sentiste tu llamada?

Mi camino, como el de todos, no puede resumirse fácilmente. En la adolescencia descubrí la vocación cristiana. Cuando ya tenía la vida encauzada, escuché la llamada a la vida religiosa, como religioso de la Congregación de los Sagrados Corazones, que es donde nació, creció y maduró mi fe. Finalmente, después de hacer los votos perpetuos, de dos años de oración, de acompañamiento espiritual, y de realizar los ejercicios espirituales, finalmente discerní que el Señor me llamaba a la vida sacerdotal diocesana.

¿Eres más feliz que antes?

Yo me he sentido fundamentalmente feliz en todas las etapas de mi vida. Pero si respondes a la llamada del Señor, consigues una paz interior que te hace sentir que has encontrado tu sitio en el mundo. Decir si al Señor implica estar al servicio de la comunidad cristiana. Es mucha responsabilidad, pero cuando alguien que acompañas da un paso más hacia el Señor hace que brote un gran gozo.

¿Qué le dirías a un joven que se esté planteando dar el paso?

Si sientes que el Señor te invita a dar un paso más, cuida tu oración empapada de la Palabra la de Dios, y compártelo con alguien que tenga más experiencia de fe que tú. Descubrir tu vocación permitirá tener claro el sentido de tu vida. San Agustín, en sus Confesiones, te diría «Nos hiciste, Señor para ti, y nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en ti» (l, 1, 1).

Òscar Bardají i Martín